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Defendernos con metodos antiguos es un suicidio |
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Escrito por berny
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Domingo, 07 de Marzo de 2010 01:45 |
Defendernos con metodos antiguos es un suicidio
Resolver los problemas de hoy con las creencias o leyes religiosas escritas hace miles de años es un suicidio. Defendernos militarmente como hace 60 años también es un suicidio. Los grandes líderes y estadistas, los primeros sionistas, los olim que llegaron cuando todo era inhabitable, el Ejercito israelí, las comunidades religiosas de todas las corrientes y los que viven, estudian o trabajan cada día en el país forman parte de la historia, la creación y la actual existencia del Estado de Israel. Pero el viejo mundo ha dejado paso al nuevo mundo y eso es inexorable. Muchos de los sectores mencionados no quieren aceptarlo o siguen convencidos de que “todo tiempo pasado fue mejor” sin interesarle cambiar absolutamente nada. Nuevos retos y desafíos diferentes ponen en peligro al país. El fanatismo nos amenaza sin que sea posible razonar con sus mentores algún tipo de solución a nuestras diferencias y es importante no actuar de la misma forma. No podemos ignorar que tenemos también una pequeña porción de fanáticos en casa y controlar ese fenómeno es nuestra obligación.
Resolver los problemas de hoy con las creencias o leyes religiosas escritas hace miles de años es un suicidio. Defendernos con las formas que utilizamos hace 60 años también es un suicidio. Las próximas guerras que parecen inminentes no serán iguales a las anteriores. Nos enfrentaremos a misiles sofisticados y a la posibilidad de armas de destrucción masiva que pueden incluir armas nucleares. La historia no debe borrarse, lo sucedido debe servir para aprender, para aprovechar los aciertos y corregir los errores. Algunos sectores religiosos se basan en “lo que está escrito” para dar supuestas soluciones a los nuevos escenarios como si el tiempo no hubiese pasado. Lo que esta escrito, es válido como enseñanza, como aporte a un comportamiento espiritual. Sin embargo cuando se escribieron esas normas no existían bombas nucleares, aviones sofisticados, misiles de gran potencia o explosivos altamente destructivos. No podemos resolver una guerra con religión. Las amenazas para nuestro pueblo requieren mucho más que creer o rezar. Para eso tenemos nuestro Ejército altamente tecnificado. Tzáhal no solamente nos defiende sino que también forma a nuestros jóvenes, los prepara para la difícil vida del Medio Oriente, les aporta una personalidad fuerte, un gran amor al Estado y a su pueblo. Dispone de la última palabra en equipamiento, lo que nos proporciona un arma defensiva poderosa que es la persuasión. Los enemigos saben que tenemos con qué y cómo defendernos. La Aviación israelí cumple con todos los requisitos necesarios para afrontar cualquier situación. Sus pilotos demostraron una capacidad y preparación envidiable y sus aviones son de última generación. A pesar de ello, en las ultimas dos guerras (que por supuesto no perdimos como dicen y promocionan nuestros enemigos), no hemos cumplido con los objetivos porque los enemigos se mezclaron con la población civil creando una difícil situación internacional. Los enfrentamientos terrestres son hoy mucho más complejos.
Más profesionales en lugar de más soldados Desde su creación, Tzáhal recluta a los soldados en forma obligatoria. De esa forma se formo nuestro Estado. Involucrar a los jóvenes en nuestro Ejército los introduce en las responsabilidades que tienen con su pueblo, les da un sentido de pertenencia que en un país amenazado en forma permanente es casi imprescindible. Sin embargo vemos que hay un desaprovechamiento de los recursos humanos y económicos que no condicen con las modernas necesidades militares reales. Se prioriza la obligatoriedad de enrolarse para cumplir con las leyes, como si el hecho de que todos sean soldados fuera suficiente para resolver cualquier situación bélica futura y sin que ello signifique un aporte positivo a la defensa del Estado. Muchísimos jóvenes menores de 18 años, adelantándose a su servicio obligatorio, estudian y se preparan para luego enrolarse y continuar con su carrera militar. Ellos van a prestar sus servicios en base a los conocimientos adquiridos, lo cual es inobjetable porque serán útiles en funciones que se realizarán con la tecnología actual, porque haberse formado profesionalmente les aporta como ser humano e individuo y sobre todo porque han tomado esa decisión sin obligación, han elegido lo que es su vocación y lo que será su actividad en el futuro. En el área de combatientes de tierra y sus diferentes tareas ya no alcanza con colgarle a un joven un fusil al hombro. Hay muchos postulantes que desean inscribirse en esa especialidad y es imprescindible su predisposición a estudiar para estar en condiciones de defendernos y defenderse. Pero hay también miles de jóvenes que pierden su tiempo y nuestros recursos durante los tres años de servicio obligatorio en los que su función es simplemente estar allí para cumplir con la ley. Muchos no tienen las condiciones requeridas, ni siquiera tendrán la oportunidad de hacer algo útil porque no hay tareas necesarias para ellos. En este sentido las cosas están como si el mundo fuera igual que hace 60 años. Hay sobrada capacidad en nuestros jefes militares y políticos como para reestructurar el servicio de forma en que nuestros jóvenes cumplan con la ley y a su vez hagan cosas importantes para el país y para si mismos. Se debe alistar los postulantes necesarios para cubrir las necesidades reales de la institución y darles la muy buena capacitación de que se dispone. El resto de los jóvenes puede ser enrolado en períodos menores y preparado para funciones igualmente necesarias en caso de conflicto, lo cual los compromete tambien con su pueblo. No importa si la ley dice hoy otra cosa porque las leyes se hacen, se derogan, se cambian y se deberían modificar de acuerdo a las circunstancias y a la realidad que se vive. La prioridad es defender a Israel. No se trata de cuestionar la existencia o la actuación de nuestro Ejército, no se objeta la institución ni el sacrificio de sus efectivos en nuestra defensa. Tzáhal son nuestros habitantes, nuestros hijos, nuestra familia, nuestros amigos, y todos debemos estar juntos en la tarea de cuidarnos. Lo que planteamos son cambios para mejorar. Hay que cuidar los recursos asignándolos a lo que realmente va a ser utilizado y acorde a las circunstancias militares y políticas mundiales del momento. Evaluar cuantos soldados se necesitan para cubrir las necesidades tomando todos los recaudos necesarios y sin debilitarnos. Los recursos ahorrados deben utilizarse para remunerar al soldado en forma adecuada y digna. Hoy, la obligatoriedad hace que se disponga por ley de X miles de enrolados, a muchos de los cuales habrá que inventarles algo que hacer. Hemos hablado de los religiosos y lo difícil que resulta hacer cambios que sean realistas a la época en que vivimos. También de nuestro Ejército y la necesidad de modernizar las normas para funcionar en forma más efectiva. Queríamos hablar de los grandes líderes y estadistas pero… lamentablemente sólo los encontramos en la historia. Necesitamos que aparezcan pero seguro que no están entre los que hoy pululan por la Knéset. Los sionistas que crearon Eretz Israel no están casi representados dentro de una población que ha cambiado su estructura en las últimas décadas. Por ultimo, los que viven, trabajan y estudian cada día en este país, son los destinatarios de todos los aciertos y los errores de los que dirigen, pero son también acreedores a los resultados buenos o malos de su propia actitud. Muchos de ellos sólo miran dentro de su casa, de sus necesidades o aspiraciones. Con esa actitud nada de lo que se haga en la orbita de las decisiones será suficiente. Es necesario integrarse y ser parte de este gran país para que, modificando lo que esté mal y profundizando lo positivo, podamos seguir adelante y disfrutar de una vida que valga la pena vivir. |
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Última actualización el Lunes, 08 de Marzo de 2010 08:36 |
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LA MONEDA SIEMPRE TIENE DOS CARAS |
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Escrito por BERNY
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Domingo, 07 de Marzo de 2010 01:27 |
LA MONEDA SIEMPRE TIENE DOS CARAS
Vemos como ciertos gobernantes y personajes mundiales manejan la estrategia de actuar en forma diferente según a quien van dirigidos sus actos y sus mensajes. Podemos empezar por Barack Obama, el presidente norteamericano que prometió resolver el problema de Medio Oriente sin decirnos que pensaba hacerlo diciendo que sí a todas las partes y tratando de dejar contentos a todos. Es obvio que su forma de resolver el problema no funciono ni va a funcionar y su falta de decisión en temas importantes está poniendo en peligro la estabilidad mundial. Sus amenazas de sanciones no provocan miedo en Irán, desde donde lo torean con declaraciones cada vez más fuertes, con apuestas cada vez más osadas respecto al tema nuclear. Dice una cosa a los israelíes y luego lo contrario a los palestinos. Declara no poder contener a Israel de un ataque al Líbano si se continúa armando a Hezbollah, y simultáneamente nombra un embajador en Siria, principal soporte del terrorismo y de la distribución de armas a los terroristas. Su política internacional y referente al Medio Oriente es claramente de dos caras.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmedineyad, que en cada discurso se burla de Occidente y de los países que pretenden imponerle sanciones, dice que no cierra las negociaciones sobre su programa nuclear pero actúa en los hechos en contra de las mismas, continuando con su propósito de lograr armas atómicas. No sólo eso; desafía al mundo reuniéndose con el presidente sirio y el mandamás de Hezbollah para proferir nuevas amenazas a Israel y a los Estados Unidos. Este trío realmente peligroso promete actuar en conjunto y seguramente también con el Hamás para intentar lograr sus objetivos bélicos. Asad dice que quiere conversar sobre la paz, pero lo único que quiere es recuperar las alturas del Golán, ese territorio que perdieron por atacar a los judíos civiles indefensos en forma permanente y cuando se sumaron a la guerra de todos contra uno en la que pensaban arrojar a los israelíes al mar. Muestra una cara política de acercamiento hacia los Estados Unidos pero afianza su alianza con Irán y continúa apoyando a los terroristas no solamente con armas sino con infraestructura y con protección en su territorio, además de prometerles apoyo en caso de un supuesto nuevo ataque israelí. Hasan Nasrala, aunque todos sabemos quién es, lo que piensa y lo que quiere, también tiene dos caras. Una de ellas, la política, le valió entrar en el temeroso Gobierno del Líbano, lo que le permite ahora sentarse a conversar con otros líderes mundiales como si fuera un ser racional y normal y no lo que realmente es: un terrorista asesino, secuestrador, mentiroso y fanático. Desde el lado palestino el primer ministro Salam Fayad, interlocutor de Israel que recibe todo tipo de apoyo para la Autoridad Palestina, se mostraba como un ser más racional de lo que estamos acostumbrados. Sin embargo se ha dedicado a incitar a la violencia contra las autoridades, Policía y Ejército israelí desde que el Gobierno de Biniamín Netaniahu comunicara el plan para incluir nuevos sitios religiosos en una lista del patrimonio nacional de Israel. El presidente palestino Mahmud Abás dice querer hacer la paz con Israel y crear un Estado palestino pero reniega de las negociaciones de paz queriendo imponer condiciones previas sobre temas que deben ser discutidos en las conversaciones. En España, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero manifiesta querer colaborar con las negociaciones entre israelíes y palestinos como si fuera imparcial mientras que desde sus escuelas los niños envían cartas a la Embajada de Israel preguntando cuándo matarán al próximo niño palestino, o diciendo que los judíos matan por dinero y otras barbaridades, fabricando de ese modo los antisemitas del futuro próximo. No creo que niños de cinco o seis años sepan como mandar cartas por correo a una embajada. Las noticias cuentan sobre dos cineastas israelíes que organizan en las universidades de varios países la Semana del Apartheid Israelí. La democracia de nuestro país es lo bastante amplia como para que esto pueda suceder. Quienes nos miran en el mundo deberían pensar que les pasaría si estas personas fueran por ejemplo iraníes que organicen algo así en el mundo contra su país. El Servicio de Inteligencia de Israel goza de gran prestigio por su reconocida eficiencia, pero al parecer también tiene dos caras totalmente opuestas. Algunos creen que sus integrantes son los autores de la muerte del traficante de armas y terrorista Mahmud Al-Mabhouh. En caso de ser cierto parecería que las nuevas directivas de esta organización incluyen exhibirse ante cámaras de un hotel de lujo que hasta un niño sabe que existen. En ese caso el servicio del temido y afamado Mosad se habría transformado de repente en infantil y falto de experiencia y sus integrantes en tontos y novatos, algo que dudo pueda ser real. Es así que vemos en los casos mencionados y en muchos otros como en el mundo hay siempre dos caras sobre un mismo asunto y que sus líderes utilizan esta formula para no tomar una posición o una responsabilidad ante las cosas que hay que resolver. Los únicos que exhiben una sola faceta en forma clara y frontal son justamente los que tienen una cara malvada y perversa, los que quieren destruir y sustituir un tipo de vida para imponer el suyo, los que quieren hacer desaparecer a Israel del mapa, los que odian a los judíos, y los que no tienen ningún prejuicio por eliminar la vida de quienes no son iguales o piensan igual que ellos. Los terroristas, son en todo caso los que comunican en forma más clara y sin tener vergüenza sus objetivos de matar y conquistar. El mundo espera que aparezca la otra cara de la moneda en lugares como Irán, en tierras palestinas, en el Líbano, en Siria, y en tantos lugares donde la oposición o las voces de cordura están atrapadas por sus lideres en una cárcel sin rejas pero mucho mas efectiva, donde hablar, opinar y con más razón actuar a favor de la paz o de cambios es penado con la cárcel, con castigos corporales, con torturas y con la muerte. Los dirigentes y ciudadanos del mundo civilizado, libre y democrático deben ayudar a la otra cara de la moneda para que pueda aparecer y hacer contrapeso a la gran maldad de los dirigentes que les ha tocado soportar |
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Última actualización el Lunes, 08 de Marzo de 2010 08:37 |
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